Hoy es el día, despierta, respira, inhala vida, exhala pasión.
Siente al universo invadir tus pulmones, siente el mar de colores de la realidad fluir por tus ojos, siente las caricias cálidas del sol estremecer tu piel, siente a la vida misma recorrer tus venas, siéntete parte y totalidad.
Cantale al dolor que nos recuerda que estamos vivos. Resale para que su fruto no sea el odio sino el refinamiento del amor.
Cantale a la satisfacción que nos recuerda haber sentido dolor y en consecuencia, madurar en el amor.
Dedicate a ti mismo las plegarias mas hermosas, conviértete en tu propio dios.
Escucha tu voluntad que es la voluntad del universo.
Disuelve el personalismo y te hallaras en los ojos de tus pares.
Todo en ti es eterno y sagrado, todo en el universo lo es.
No hay remordimientos, no existe la culpa.
La felicidad brota de nuestros poros como un manantial y se escurre por todo el espacio.
La fuerza del orden universal se manifestara entonces a través de nuestras obras.
Despliega toda tu esencia y abraza la existencia, sensibilizate con lo que te rodea, expande tu conciencia.
No hay horizontes en los deseos, no hay fronteras en la imaginación, no hay limites en la realidad.
Toda forma se deforma y eso es hermoso, toda esencia subyace y es reflejo del apeiron, y eso aun es mas hermoso.
Descúbrete perfecto y todo a tu alrededor lo sera también.
No estamos en condición de dar, porque nada nos pertenece.
No estamos en condición de recibir, porque ya todo se nos ha dado.
No hay necesidad de refugiarse en la culpa si no hay pasado.
No hay necesidad de recurrir a la esperanzas si no hay futuro.
No necesitamos de la fe, porque dios no existe fuera de nosotros.
No necesitamos de la ciencia, porque la realidad no existe fuera de nosotros.
Vive feliz porque la plenitud nos envuelve en la continuidad de nuestra conciencia.
Solo cuando la distracción del individualismo nos sorprende, la plenitud se nos hace ajena.
Siente al universo invadir tus pulmones, siente el mar de colores de la realidad fluir por tus ojos, siente las caricias cálidas del sol estremecer tu piel, siente a la vida misma recorrer tus venas, siéntete parte y totalidad.
Cantale al dolor que nos recuerda que estamos vivos. Resale para que su fruto no sea el odio sino el refinamiento del amor.
Cantale a la satisfacción que nos recuerda haber sentido dolor y en consecuencia, madurar en el amor.
Dedicate a ti mismo las plegarias mas hermosas, conviértete en tu propio dios.
Escucha tu voluntad que es la voluntad del universo.
Disuelve el personalismo y te hallaras en los ojos de tus pares.
Todo en ti es eterno y sagrado, todo en el universo lo es.
No hay remordimientos, no existe la culpa.
La felicidad brota de nuestros poros como un manantial y se escurre por todo el espacio.
La fuerza del orden universal se manifestara entonces a través de nuestras obras.
Despliega toda tu esencia y abraza la existencia, sensibilizate con lo que te rodea, expande tu conciencia.
No hay horizontes en los deseos, no hay fronteras en la imaginación, no hay limites en la realidad.
Toda forma se deforma y eso es hermoso, toda esencia subyace y es reflejo del apeiron, y eso aun es mas hermoso.
Descúbrete perfecto y todo a tu alrededor lo sera también.
No estamos en condición de dar, porque nada nos pertenece.
No estamos en condición de recibir, porque ya todo se nos ha dado.
No hay necesidad de refugiarse en la culpa si no hay pasado.
No hay necesidad de recurrir a la esperanzas si no hay futuro.
No necesitamos de la fe, porque dios no existe fuera de nosotros.
No necesitamos de la ciencia, porque la realidad no existe fuera de nosotros.
Vive feliz porque la plenitud nos envuelve en la continuidad de nuestra conciencia.
Solo cuando la distracción del individualismo nos sorprende, la plenitud se nos hace ajena.